Pintado en la Pared No. 344
Asesinos Hay asesinos circunstanciales que han matado a alguien muy a su pesar. Lo han hecho muy posiblemente en defensa propia, en una situación de apremio en que era indispensable salvar la propia vida. Ese tipo de asesino vive mal, recuerda aquel momento siempre como la gran pesadilla de su vida. Es una mancha que no puede limpiar, un remordimiento que no logra remover y todas las noches vendrá el mal recuerdo que le atormentará. Ese asesino mató a alguien y dejó de vivir. Ganó la infelicidad hasta su muerte y es muy posible que alguna vez se suicide o al menos lo intenté. Hay otros asesinos muy decididos que comienzan su trayectoria desde muy jóvenes, casi niños. Algunos tienen un prontuario desde los doce años, edad en que por ejemplo mataron a un padrastro que golpeaba a la madre o que violaba a ese niño y a sus hermanos. Con aquella primera experiencia criminal queda el mundo abierto para seguir matando. Después de aquel momento primigenio adquieren destrezas ...