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Pintado en la Pared No. 347-Censurados

                                                                                    Censurados Los museos son uno de los tantos artificios modernos construidos para hacer recordar. Los Estados nacionales modernos, explicaba un libro ya clásico, acudieron a los museos para edificar instituciones que ayudaran a contar el relato oficial de la historia nacional. Ese Estado ejercía su soberanía simbólica construyendo una idea -su idea- acerca del pasado y de ese modo fabricaba una identidad, un lazo de comunión con unos hechos, unos individuos, unas instituciones que obraron en correspondencia con esa idea de pasado. Los museos, por tanto, han sido una construcción vertical proveniente del poderío simbólico ejercido por quienes controlan el Est...

Pintado en la Pared No. 346

  Por un nuevo programa editorial   Uno de los padecimientos recurrentes en el funcionamiento de nuestra Universidad del Valle es el programa editorial. No es la primera ni será la última vez que tengamos que meditar sobre algo que no satisface los requerimientos básicos de la difusión de los avances en investigación en todas las áreas del conocimiento. Su funcionamiento está reglamentado por un Acuerdo del Consejo Superior que data de 2014; mucho de lo que allí dice no se cumple ni se hace; y mucho de lo que allí dice no corresponde con una institución que habla por todas partes de interdisciplinariedad. Por eso hoy tenemos una entidad muy limitada en sus acciones, muy lenta en sus decisiones y muy pobre en sus criterios. Editar libros es un proceso muy complejo que comienza con una obra manuscrita y llega hasta la gestión comercial con una estructura de distribución, difusión y ventas. Todo ese proceso no se cumple ni al ritmo ni al nivel de exigencia de una universidad ...

Pintado en la Pared No. 345

Después del terremoto, ¿estamos solos? La muerte se nos vino encima. El terremoto del 10 de agosto que afectó principalmente un segmento del occidente de Colombia precipitó destrucción y muerte en el lapso de noventa segundos. La gente se preparaba para vivir el nuevo día, incluso muchos aún dormían hacia las 7:30 de la mañana en un lunes que le daba inicio a la agenda de la semana; pero el terremoto interrumpió la rutina, sacudió violentamente los cimientos de casas y edificios. Murieron familias completas; aquellos que salvaron sus vidas perdieron lo que habían construido con los esfuerzos y ahorros de muchos años. Muchos perdieron todo. Perder todo es quedarse sin deseos de vivir; para qué, para quién, cómo volver a empezar si ya no hay hijos ni padres ni mascotas ni casa. Es la soledad total precipitada por un instante. Por eso muchos caminan aturdidos por unas ciudades rotas, mirando sus propios cuerpos lacerados, contemplando el paisaje destrozado de calles con escombros, edifi...

Pintado en la Pared No. 344

  Asesinos   Hay asesinos circunstanciales que han matado a alguien muy a su pesar. Lo han hecho muy posiblemente en defensa propia, en una situación de apremio en que era indispensable salvar la propia vida. Ese tipo de asesino vive mal, recuerda aquel momento siempre como la gran pesadilla de su vida. Es una mancha que no puede limpiar, un remordimiento que no logra remover y todas las noches vendrá el mal recuerdo que le atormentará. Ese asesino mató a alguien y dejó de vivir. Ganó la infelicidad hasta su muerte y es muy posible que alguna vez se suicide o al menos lo intenté. Hay otros asesinos muy decididos que comienzan su trayectoria desde muy jóvenes, casi niños. Algunos tienen un prontuario desde los doce años, edad en que por ejemplo mataron a un padrastro que golpeaba a la madre o que violaba a ese niño y a sus hermanos. Con aquella primera experiencia criminal queda el mundo abierto para seguir matando. Después de aquel momento primigenio adquieren destrezas ...