Pintado en la Pared No. 44-La formación en la disciplina histórica (2).
(Viene del No. 43) Hemos intentado establecer que una de las premisas formativas de un historiador es su capacidad e intensidad de conversación con una cultura historiográfica que le precede. Esa conversación es una manera de situar y de situarse; y, por demás, debe ser lo más exhaustiva posible. Los prejuicios, o algo peor que eso, hay que abandonarlos a la hora de los balances historiográficos; los balances son informativos y formativos. Informativos, porque permiten precisar vacíos o saturaciones en temas; formativos, porque permiten que el historiador se despoje de sus odios y sepa discernir entre lo que se lee, el autor, la corriente de pensamiento o la adhesión política de ese autor. Los juicios sobre obras y autores tendrían que basarse, de ese modo, en la comprensión y explicación de cada obra en los códigos de la creación historiográfica y en la relación de esa creación con contextos intelectuales determinados y, por supuesto, determinantes. El examen de la cultura historiográ...