PINTADO EN LA PARED No. 73
NUESTROS TIEMPOS A los historiadores nos interesa, por supuesto, discutir acerca del tiempo histórico. A los historiadores colombianos nos debe interesar, suponemos, discernir acerca de las fronteras temporales según determinados criterios de orientación en la reconstitución del pasado. No vemos una gran unidad amorfa sino que distinguimos variaciones y reiteraciones, rupturas y permanencias. Podemos preguntarnos, por ejemplo: ¿Cuándo y por qué terminó nuestro siglo XIX? En consecuencia, ¿cuándo y por qué comenzó nuestro siglo XX? ¿Qué nos permite distinguir un siglo del otro? Estos son dilemas obvios que merecen digna respuesta de los historiadores colombianos. Las conmemoraciones bicentenarias han hecho posible un despertar de nuestra historiografía y un sacudimiento de lugares comunes. Y aunque no tuviésemos encima ese pretexto conmemorativo, delante nuestro hay de todas maneras un panorama de redefiniciones de la disciplina histórica tanto en su horizonte epistemológico...