Primero la vida
Me equivoqué, había dicho que el primer lugar de la protesta social colombiana, dictada desde el 21 de noviembre de 2019, era para los jóvenes. Hoy creo que no, las duras circunstancias del asesinato de líderes y lideresas sociales me han obligado a cambiar de opinión. Las estadísticas más conservadoras refieren más de 200 asesinatos al terminar 2019. Matar a un líder o una lideresa social es eliminar la ciudadanía activa, la ciudadanía que delibera, que divulga derechos y deberes, la ciudadanía que congrega, organiza a grupos sociales específicos. Matar a un líder social es matar a quienes piensan, leen, escriben y, muchas veces, cuestionan o discuten decisiones gubernamentales en legítimo uso del derecho a disentir. Los líderes sociales son el resultado genuino de una sociedad que intenta organizarse para hacer prevalecer derechos; su formación y presencia en la vida pública corresponden con la movilización permanente de fragmentos sociales que necesitan reivindicar asp...