Memoria de la peste
Y llegó la muerte Pintado en la Pared No. 245. En 2021 la muerte estuvo muy cerca de nosotros; vino a visitarnos, la vimos, la palpamos. Pasó lentamente, sin apuros. El cuerpo viviente se volvió cuerpo yacente, cuerpo impedido, expuesto al cuidado de otros. El cuerpo ya no podía respirar, entonces el rostro fue invadido por sondas y tubos. Enseguida llegó el silencio con la pérdida de la voz, imposible articular palabras, y quedó solamente el recurso de los gestos con los ojos y las manos. Cada día una duda, una leve esperanza, una sonrisa, una broma. Los chispazos de la vida mezclados con sucesivos intentos y fracasos. Cada día una nueva derrota, una batalla perdida para el cuerpo. Cada día menos esperanza. Acumulación de cansancio, frustración y dolor. El cuerpo agotado, el cuerpo postrado; el día pasa en pequeños movimientos, siempre con la ayuda de alguien y, en la noche, las lágrimas ruedan por las mejillas. El cuerpo se inflama y palidece. L...