El Estado es un gran problema, sino el principal problema en el acertijo de lo que hoy padece Colombia. Algunos colegas creen que estudiar lo político es abrirle el campo a un temario variopinto, por no decir light , de ocupaciones y preocupaciones adendas que dudo que nos lleven al meollo del asunto. Sin embargo, el Estado, que no es un fantasma o una cosa exótica o un embeleco que no quiere decir nada es, como el ogro de los relatos infantiles, el gigante que nos devora. En el caso colombiano, la historia del Estado es completamente desconocida, aunque nos refiramos a él con frecuencia coloquial. Sabemos poco del Estado y si averiguásemos un poco, estoy seguro de que eso ayudará a comprender la acumulación de conflictos sin resolver y que brotan en la superficie de la sociedad, a veces de un modo explosivo. El Estado colombiano ha sido, desde sus inicios republicanos, insuficiente, ruinoso, incompleto. La fundación de la república, luego de la separación española, estuv...