Pintado en la Pared No. 298
Malas prácticas editoriales Estas tres palabras eran para mí un misterio hasta que mi propia experiencia me ha permitido verlas con cierta frecuencia. Esas palabras parecían estar restringidas a las conductas éticas cuestionables de autores y de evaluadores; los comités de revistas y, en general, los programas editoriales universitarios suelen anunciar un código de deberes y prohibiciones para quienes postulan sus manuscritos y para los eventuales evaluadores. Luego, en tiempos más recientes, se ha vuelto más evidente que los editores también incurran en malas prácticas y por eso muchos comités de dirección de revistas formulan explícitamente los deberes de los editores y hasta anuncian un procedimiento para presentar disculpas. Por supuesto, ese comportamiento tan generoso no es de la mayoría; al contrario, he venido constatando que es de pocos. Una travesía de tres décadas como autor de libros y de artículos para revistas, como evaluador de manuscritos anónimos p...