Políticas para la juventud
Cincuenta años después del Mayo del 68 y de la matanza de Tlatelolco, la juventud ha dejado de ser el sujeto político y el objeto de la política que tuvo protagonismo en las transformaciones de las sociedades latinoamericanas. Su peso demográfico y su presencia en la vida urbana dejó de ser decisiva y, poco a poco, ha ido transformándose en un agente social sobre el cual ya no están concentradas las miradas de las dirigencias políticas. Los modelos económicos neoliberales han puesto en segundo plano la condición de ciudadanía y le ha dado mayor realce a la condición de agentes productivos y consumidores según las lógicas del lucro y el mercado. Ni política ni económicamente la juventud es, ahora, un agente social de importancia. En el caso colombiano, las cifras de por lo menos la última década son desalentadoras en los asuntos relacionados con la gente joven. Aumento del desempleo juvenil, disminución en el acceso al sistema universitario público, aumento de los embarazos en m...