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Mostrando entradas de octubre, 2020

Montenegriada No.3- El Zángano

  En Montenegro todo mundo trabaja duro; a las cuatro y media de la mañana uno ya está bañao y traguiao ( los tragos suele ser una bebida caliente para iniciar la jornada; una taza de aguacafé es lo más corriente en la región cafetera de Colombia). A las cinco uno está saliendo pa´la finca; a las seis, uno ya está en el surco; a las ocho, uno está con el desayuno y otra vez pa´l cafetal o la platanera. Aquí no descansamos ni el domingo, porque ese día hay que lavar, planchar, hacer de comer y alistar la semana que viene. Pero no ha de faltar el pícaro, el sinvergüenza, el flojo, el zángano que mientras los demás trabajamos, él se queda durmiendo. Hay unos que duermen sagradamente el lunes la borrachera del domingo, y empiezan a trabajar el martes. Algo se inventan para llegar a pedir trabajo pa´l resto de semana. Pero conozco uno que es peor, ese no trabaja ni lunes ni martes ni ningún día de la semana. Si acaso sale de la casa el jueves o el viernes para buscar a quién esculcar ...

Montenegriada No. 2

  Mamá Tina Faustina Isaza Zapata nació en Pueblo Rico (Antioquia) el 7 de febrero de 1894, por eso solía recordar su infancia durante la guerra de los Mil Días (1899-1902); recordaba un campamento acompañada de sus padres y abuelos, ella andaba con un morral que a sus seis o siete años debía cargar en largas caminatas de una tropa que, en la retaguardia, estaba compuesta de mujeres y niños. También recordaba los discursos de Rafael Uribe Uribe, antes de que lo mataran a hachazos en el centro de Bogotá; también dice que vio muy cerca a Enrique Olaya Herrera y a Alfonso López Pumarejo; de Jorge Eliécer Gaitán recuerda los discursos que escuchó en la radio, antes de que lo asesinaran. En 1940 salió de Fredonia, donde vivía de lavandera y se había llenado de hijos, siete hijos de cuatro padres diferentes, todos ellos hombres blancos de muy buenos apellidos, hijos de dueños de haciendas que les gustaba visitar las orillas de ríos y seducir a las mulatas lavanderas que creían -ilusi...