Pintado en la Pared, No 170
Seguimos con los relatos breves de nuestro amigo, el joven escritor Jean-Pierre Velasco (traducción libre de G.L.C) Fragmento 12 . Philippe se suicidó a los 23 años, se colgó del techo del baño, dentro de su habitación. Tardaron un par de días en hallarlo suspendido de una soga; su padre, desesperado, descendió el cuerpo con mucha dificultad. Siempre contaba eso llorando: “tuve que cargar en mis hombros a mi hijo muerto. No podía soportar verlo así”. Desde aquella terrible noticia las miradas se dirigieron a mí. Padres y hermanos de Philippe habían creído que yo era su amante o su novio y, por tanto, responsable de su fatal decisión. En realidad, Philippe y yo éramos un par de idiotas tímidos que vivíamos enamorados de mujeres inalcanzables. Y andábamos siempre juntos hablando de nuestra fealdad y nuestros sueños eróticos. Yo supe de los posibles motivos de suicidio muchos años después, casi veinte, cuando en Nancy me encontré con Therese, uno de los amores platónicos de P...