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Pintado en la Pared No. 113

El profesor Miguel Ángel Beltrán Miguel Ángel Beltrán, el profesor de sociología destituido de la Universidad Nacional de Colombia, debería estar ahora ejerciendo sus labores de docente e investigador en esa universidad. Presumo que, tarde o temprano, el colega volverá a los recintos de la Facultad de Ciencias Humanas, de donde nunca debió ser separado. Miguel Ángel Beltrán es un hombre de academia universitaria, no pertenece a otro lugar; su trayectoria lo testimonia. Casi la mitad de su vida ha transcurrido entre la Universidad Nacional, la Universidad Distrital, la UNAM, la Flacso. Es licenciado en ciencias sociales, sociólogo, doctor en estudios latinoamericanos y ha hecho estudios posdoctorales entre México y Argentina. Con esa trayectoria no puede andar por ahí deambulando, pidiendo permiso para ejercer un oficio en el cual ha acumulado méritos, ha ganado concursos públicos y ha obtenido el reconocimiento de colegas y estudiantes. Su caso es el de muchos intelectua...

Pintado en la Pared No. 112

La Universidad Nacional de Colombia Los escándalos en la llamada Fundación Universitaria San Martín no tienen que ver, solamente, con el hecho de que una familia en particular se haya enriquecido ofreciendo educación universitaria de mala calidad. Eso viene sucediendo en Colombia hace mucho rato y en muchas otras instituciones universitarias que son negocios familiares o de comunidades religiosas o de grupos de empresarios. Este lío reciente desnuda, una vez más, las flaquezas del sistema de educación superior colombiano que no ha sido lo suficientemente selectivo de la calidad de las instituciones que deben componerlo. Si tuviésemos grandes universidades públicas, bien financiadas, bien distribuidas en sedes por todo el país, con una planta de profesores amplia y bien remunerada, los padres de familia y sus hijos no tendrían que recurrir a las que llamamos “universidades de garaje”. Es la debilidad del sistema de universidades públicas, su escasez de cupos para la creci...

Pintado en la Pared No. 111

Prioridades Hoy es más o menos sencillo para la clase media colombiana salir del país y conocer otros mundos posibles, cercanos o lejanos. Antes, salir de Colombia era un asunto más elitista. La clase política colombiana ha tenido la buena o mala costumbre no solamente de viajar sino de vivir largas temporadas en otros países. Eso, de algún modo, ha nutrido una inevitable visión comparada. Es posible que esa comparación haya servido de acicate para hacer o tratar de hacer algunas cosas que hemos visto funcionar más o menos bien en otros lares. Es posible que la intención de ser modernos, en algún sentido, nos haya animado a promover o a hacer algunos cambios en nuestras vidas. Si seguimos saliendo del país, nos daremos cuenta, eso sí, de que en lugares con tantas o peores dificultades que las nuestras han hecho cosas importantes que son signos de algún grado de bienestar o de capacidad de cohesión colectiva para cumplir con tareas prioritarias para la sociedad. Miremos el as...

Pintado en la Pared No. 110

Colciencias: ¿ser o no ser? Los profesores universitarios no sabemos qué hacer ante Colciencias, la entidad estatal que, supuestamente, orienta y promueve la investigación en ciencia y tecnología en Colombia. Nuestra relación con esa institución es vergonzante y ambigua. Sabemos que es una entidad precaria, equívoca, por no decir que mediocre, pero aun así nos sometemos a sus dictámenes, a sus pautas de medición y nos afanamos por participar en sus pobres convocatorias. Unas veces queremos confiar en ella, en otras ocasiones nos exaspera y creemos que lo mejor es que desaparezca. Investigar apoyados por el Estado o investigar a pesar del Estado parece ser el dilema. El Estado también envía información ambigua hacia nosotros, a veces hace notar que no le interesa fomentar la investigación de alto nivel, en otras ocasiones trata de sacudirse de su mezquindad. De un lado, tenemos una comunidad académica dispersa que actúa atomizada. Del otro, un Estado incapaz de proponer una estra...