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Mostrando entradas de septiembre, 2022

Pintado en la Pared No. 265

  Apuntes de historiografía (III) Una historia del pensamiento en América latina. En vez de una historia de la filosofía en América latina, propongo una historia del pensamiento. En vez de una limitada historia de la filosofía, una historia del pensamiento. El pensamiento como objeto demanda otros criterios de búsqueda y de selección; claro, también demanda establecer qué es pensamiento y qué puede incluir. En principio, se trata de una categoría de análisis más amplia, quizás difusa y ambigua. Intentemos precisar. “Pensamiento” es, a mi modo deber, una designación genérica para aquello que se piensa y se dice. La historia pública de América latina ha tenido una producción más o menos intensa de pensamientos que han circulado, que se han impuesto circunstancialmente como categorías centrales de la discusión cotidiana. Esos “pensamientos” han tenido contenidos particulares, sus énfasis históricos, también sus agentes creadores y reproductores. Esos pensamientos pueden incluir re...

Pintado en la Pared No. 264

  Apuntes de historiografía (II). ¿Una historia de la filosofía en América latina?   ¿Es posible una historia de la filosofía en América latina? Presumo que para responder esa pregunta debemos hacernos otras preliminares. ¿Qué ha sido la filosofía en América latina? ¿Quiénes han hecho filosofía en América latina? A la primera cuestión podemos agregarle lo siguiente: ¿Es que en América latina podemos hallar filosofías entendidas como sistemas de pensamiento, como sistemas de razonamiento altamente elaborados y que pretenden dar cuenta de las causas y las esencias de las cosas, que den cuenta de la naturaleza de la existencia y del ser, que den cuenta de la lógica, la ética, la moral, la religión, que den cuenta del mundo físico, de las relaciones de los seres humanos con las cosas? Dicho en otras palabras, ¿podemos hallar en América latina sistemas filosóficos que incluyan unas lógicas, unas epistemologías, unas gnoseologías, unas teologías, unas políticas, unas éticas, u...

Pintado en la Pared No. 263

Apuntes de Historiografía (I).   La Regeneración.   La Regeneración es uno de los periodos de la historia política colombiana más descuidados, el resultado hasta hoy es que poco sabemos acerca de ese periodo y seguimos conformes con algunas viejas caracterizaciones muy generales. Por ejemplo, todavía es válida la vieja valoración que hace Marco Palacios desde que escribió su historia sobre el café en Colombia. Algunos otros aportes son muy epidérmicos o episódicos, como el también viejo estudio de Frederic Martinez; otras incursiones son muy puntuales en su temario, como las de Mario Aguilera y la protesta urbana en Bogotá o el estudio de David Sowell sobre los artesanos bogotanos o el ensayo de Renán Silva sobre la educación en ese periodo. Algunas tesis doctorales dan cuenta de la vida asociativa regional entre 1886 y 1900, pero no dicen gran cosa que permita saber qué distinguió claramente a la Regeneración de lo que le antecedió, qué novedades instituyó en la vida pú...

Pintado en la Pared No. 262

El joven que soñaba (parte 3). Hacia las cinco de la madrugada todos estaban de pie para iniciar la marcha que los llevaría a la cumbre de la montaña. Los que ya habían hecho el ascenso eran los más entusiastas; sin embargo, esa mañana nuestro joven se levantó con dificultad. Su ánimo contrastaba con el de los días anteriores. Su alegría se había tornado en pesadumbre, su curiosidad en desasosiego. No había dormido bien, aunque hubiese pasado la noche junto a su amiga. Mientras tanto, ella estaba algo desconcertada por el cambio de ánimo del joven. Él no se atrevía a hablar, había hecho la promesa de no referirse a sus sueños. Esa noche tuvo un mal sueño, era un mal presagio para aquella jornada de la excursión, pero había prometido no decir nada al respecto. Esa era la razón de su decaimiento y no podía mencionarla, tampoco quería empañar el entusiasmo de los demás. Sus compañeros caminantes tuvieron que palmotearle la espalda y levantarle el ánimo. Su amiga le garantizó que iba a g...

El joven que soñaba (parte 2)

Según la experiencia de sus amigos, la excursión podía tardar unas seis jornadas de caminatas diurnas. Cuatro jornadas para el ascenso y dos para descender y retornar al punto de inicio. La primera jornada fue exultante para el joven soñador. Estaba descubriendo las maravillas de un mundo hasta entonces desconocido. La caminata fue lenta porque él se detenía con frecuencia a admirar pequeñeces que para otros eran un suceso corriente y conocido. Aun así, lograron cumplir el objetivo de llegar al punto deseado, descansaron, tuvieron una cena ligera y durmieron plácidamente. Al otro día, nuestro joven fue el primero en despertar, su ánimo era casi festivo, ansiaba iniciar la jornada con las primeras luces del amanecer. La segunda jornada fue más serena, el joven comprendía que estaba iniciando un aprendizaje de la vida. Aunque seguía deteniéndose con frecuencia a contemplar cualquier detalle que lo atraía, guardaba silencio y seguía la marcha con mucha decisión. Además, su compañera de ...