RAÚL, VEINTE AÑOS DESPUÉS
PINTADO EN LA PARED No.17 “Hice todo lo que quise y me atuve a las consecuencias”. Raúl Andrade Conocí a Raúl Andrade en 1981, en Armenia, cuando estaba recién posesionado como profesor de Física en la Universidad del Quindío, luego de haber estudiado en la Universidad Patricio Lumumba. Yo no estrenaba aún cedula de ciudadanía y andaba en el limbo de haber terminado el bachillerato y buscar un lugar en las aulas universitarias, así fuera como asistente ocasional a uno que otro curso porque no podía pagar una matrícula. Pero a Raúl lo conocí más de cerca en la militancia comunista y, sobre todo, en lo que me pareció su peculiar y voraz forma de estudiar. Por entonces estaba obsesionado con el aprendizaje de la lengua alemana y su método consistía en leer en casa cualquier clásico y extraer todo el vocabulario posible; a cada palabra le dedicaba un papelillo con su significado y su transcripción fonética. Cada semana hacía una prueba de adquisición de léxico, diez, veinte, cien, mil nuev...