Entradas

Mostrando entradas de julio, 2018

No matarnos

Colombia ha sido un país acostumbrado a resolver sus diferencias políticas con métodos violentos y está intentando aprender, con poca convicción, a recurrir a formas legales, deliberativas, propias de una genuina democracia representativa. El acuerdo logrado por el gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc anuncia, en buena medida, esa intención que no es compartida por una derecha recalcitrante que va a tomar el poder presidencial este próximo 7 de agosto. La desmovilización de la antigua guerrilla no satisface a aquellos que consideran que la aniquilación militar de ese grupo armado era la única vía admisible. En Colombia, país mayoritariamente católico, no se ha asimilado todavía aquel mandamiento básico que dicta “no matar”. El recurso de tomar las armas para defender intereses de fragmentos de la sociedad se acrecentó en los últimos decenios cuando el café fue desplazó por la cocaína como el cultivo más rentable; desde entonces, la actividad política ha estado teñida por lo...

Post-Colombia

Colombia vive momentos difíciles y nuevos después del acuerdo de paz firmado entre la guerrilla de las Farc y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Lo que se ha vivido desde entonces y lo que seguiremos viviendo con la llegada del nuevo presidente lo hemos ido entendiendo, los colombianos, como un delicado, tenso y hasta peligroso momento de transición. Y a ese momento hemos querido darle un nombre, pero cuál es el más apropiado. Empezamos muy optimistas e ingenuos a hablar del “post-conflicto”. Pero muy pronto nos dimos cuenta de que la firma del acuerdo de paz no significaba el fin del conflicto armado en Colombia ni de la violencia pública que ha caracterizado al país en los últimos cincuenta años. Entonces quisimos ser más precisos y hemos preferido hablar del “post-acuerdo”; eso, por lo menos, nos pone en el terreno de la precisión histórica, lo que estamos viviendo es posterior a la firma del acuerdo en noviembre de 2016. Hablar de un tiempo colombiano de “post-acu...

La incertidumbre mexicana

Según la sabiduría popular, la esperanza es lo último que se pierde; millones de mexicanos le apuestan a esa ilusión con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Su elección conjuga varios equívocos que han tenido su trayectoria en América latina relacionados con creer que estamos ante el triunfo de un genuino proyecto político de izquierda o ante el peligro de una avanzada socialista que va a arrinconar la libertad de empresa. Ni lo uno ni lo otro; el triunfo de López Obrador no es ni para asustarse en nombre de los sacrosantos principios conservadores ni para entusiasmarse en nombre de alguna hermosa utopía de la igualación social y económica. Ni el personaje ni las circunstancias son propicios. La magnitud de la violencia pública en México no va a remediarse en pocos años, necesita una continuidad en la acción estatal, cambios sistemáticos y profundos en las instituciones militares, policiales y judiciales. Algo que no podrá suceder en uno o dos lustros. Tampoco tendrá sol...